Supongamos...
A veces creo que aún me quedé con un cierto y agrio sabor de boca, por aquellas cosas que preferí omitir... No hablar y serles indiferente. A veces creo que no estuvo mal; A veces confirmo la teoría de que "ni tú eras para mi, y ni yo era para ti". A veces me gusta suponer que te recuerdo para saber qué tan fuerte puede ser mi 'poder de atracción ante la metafísica'. Y de tantas veces, a veces... Es hoy.